La selección de los milagros
Hay muchas cuestiones que giran alrededor de un solo tema, como es la selección argentina. En primer lugar, están las peleas que siempre se espera de una persona cuya actitud es lejos de ser la ideal para llevar adelante relaciones sanas y sin conflictos, como lo es Maradona para con Bilardo, Grondona, Riquelme, Aguilar, etc.
En referencia a sus cruces con el presidente de River, estos fueron por un tema que si bien en su momento fue de suma importancia -el estado del campo de juego del Monumental- ahora ya tiene que ser olvidado y simplemente trabajar en pos de no repetirlo. A estos se le suma los vestuarios del Antonio Liberti, criticados por el 10, más los exámenes psicofísicos que ambos pidieron del otro.
Otro punto de crítica hacia la selección nacional es la falta de un plan de juego, atribuido a un técnico sin experiencia o quizás dada a partir de la salida de Juan Roman Riquelme, el tan amado como odiado estratega de la selección de los últimos años. Esta carencia de ideas plasmadas en el terreno de juego justifica la pobreza en el rendimiento de los últimos partidos: la caída 6-1 frente a Bolivia y la mala actuación en la victoria frente a Colombia por la mínima.
Si hablamos de Maradona, hay que decir que si bien sabe dirigir y motivar un grupo de hombres, está mostrando más el Diego jugador que el Diego técnico: cuando se juega mal, en lugar de ser autocrítico y cagar un poco a pedos a sus jugadores, como correspondería en una instancia de suma importancia, salió a respaldarlos, a defender lo mostrado y la actitud dentro de la cancha; que no esta mal, pero así nunca vamos a mejorar. Como quien dice: aprendemos a partir de nuestros errores. Y éstos hay que ponerlos sobre la mesa y trabajarlos, no llevarnos solo lo bueno, el “casi entra”, el “no tuvimos suerte”, el “merecimos más”, el “se dejó todo”.
Y en el medio de todo esto, un equipo conformado por estrellitas, sumado al hecho de que el técnico los ubica en la cancha en posiciones inusuales para algunos de ellos, quien pone lo mejor que hay sin importar como quedara conformado el equipo; como quedó reflejado en el último partido en el monumental frente a Colombia, cuando en su afán de poner a 3 jugadores juntos en el medio -Gago, Mascherano, Verón- obligó al hombre del Real Madrid a jugar por la banda derecha en un puesto que no lo caracteriza y que no saca su potencial de distribuidor, y produjo estragos en el medio y en el fondo del equipo, en especial en los contra ataque colombianos, de las más rápidos que hay.
En términos de quiénes son culpables responsables por este crudo momento que atraviesa el elenco nacional, yo no centraría tanto la atención en los jugadores, quienes son sino víctimas por momento: cuando vemos a un jugador jugando de 4 y de 8 a la vez, o viendo jugar a un 5 por derecha, o obligando a un central a marcar por el lateral izquierdo y encima darle la cinta de capitán (dejémonos de joder). Se comete la falacia de poner a los mejores jugadores buscando llegar al mejor equipo.
Por otra parte, antes de la asunción de Diego Maradona, luego de la salida de Basile, lo que se quería era traer la mística del año ‘86 con el más grande a la cabeza y Bilardo ayudando. Pero como dijo el sabio Juan Pablo Varsky, el Narigón no es el de antes: pasó de ser conductor de televisión a un personaje tan ridículo como mediático para volver al predio de Ezeiza. Y Diego, que tuvo dos fracasos como entrenador en Mandiyú y Racing, está claro que necesitaba ayuda, una ayuda de alguien joven si se quiere, que tenga el empuje y la sabiduría para acompañarlo. No se dio con Ruggeri, el sueño del 10, por peleas internas con Grondona -el amigo de todos-, pero no comprendo por qué no se buscó a Troglio, como se pensaba durante la danza de nombres para seleccionador nacional, o Caruso quizás, y por qué no Zubeldía o el Turco Mohamed?
Opciones había, no supieron abrir los ojos para ver con quiénes contaban, sino que solo los cerraron fuertemente y abrieron la boca para discutir unos con otros acerca del pasto, el vestuario, la cancha y el regreso del tan odiado como querido JRR.
Volviendo al tema de los héroes del ‘78 y ‘86 y la idea de hacerlos formar parte del nuevo proyecto, yo considero que para tener éxito no hay que llamar a la mística de otros tiempos -o hacer de ella algo fundamental y determinante-, sino simplemente crear la propia. Messi, Tévez y Agüero, juntos, separados, por izquierda, por derecha, uno de enganche, uno en el banco, los tres tienen mucho para dar y tranquilamente pueden repetir lo hecho por Maradona, Burruchaga y Valdano 23 años atrás. ¿Entonces por qué se busca que uno que haya tenido éxito esté sentado en el banco y con el hombro a disposición del jugador? Si bien está claro que una voz autorizada como las mencionadas crea motivación en el player, le da propósito y valor el estar en la selección y le genera hambre de gloria.
Y como si de quilombos se tratara, Maradona y Grondona hablaron de una posible vuelta de Riquelme, cosa que hace algunos meses era tan improbable que parece mentira que se vuelva a hablar de esto. ¿Piensan tildarlo como el salvador? ¿Acaso no hay más jugadores que puedan revertir esta situación? Lo dicho entre Maradona y Riquelme en su pelea mediática parece haber quedado en el aire, perdido en el olvido, quizás por conveniencia de uno o arrepentimiento del otro: que este no tiene códigos, que el otro no es útil dando vueltas alrededor de Gago y Masche… ¿Se acuerdan?
Se habla demasiado, se consume demasiada energía en temas que no son tan importantes. Y por como están las cosas, parece que todos tiran para el mismo lado: quedarnos afuera del mundial. Irrita el hecho de ver las terribles individualidades que tenemos y la posibilidad no aprovechada de armar un equipo que la rompa.
Que salen a ganar, que quieren salir campeón…
Pavada de final. Con dos equipos que desde la fecha 1 estuvieron cabeza a cabeza y ahora ambos tienen la posibilidad inmejorable de ganar para dar la vuelta.
Vélez viene de empatar con uno menos y de visitante frente a Lanús y así dejarlo afuera, mientras que Huracán goleó en casa dando otra lección de buen futbol. Ambos se enfrentan en el Amalfitani en un duelo donde varios corazones se van a detener y muchas lágrimas, de pena y celebración, se derramarán. El Globo, si bien es la visita, cuenta con una ventaja de un punto en la tabla, por lo que el empate lo consagra. Y muchachos, la definición no pasará del 5 Julio, día de la final, el Domingo siguiente a las elecciones legislativas.
En vistas de cómo viene cada uno, los ángeles de Cappa son quienes estan jugando mejor y ya demostraron que no van para atrás en las difíciles y cuando el tiki tiki no funciona, como contra el Ciclón, un par de fechas atrás. Sus más destacados, desde Goltz hasta De Federico, pasando por Bolatti y Pastore, tendrán que demostrar que la situación no los intimida y salir con calma y sin desesperación pero con el cuchillo entre los dientes, como toda final exige.
Pero Vélez nunca se va a dar por vencido. Porque es local, y porque ganó partidos más que difíciles en lo que va del torneo -como el increíble 4-2 a Colón en Santa Fé luego de ir por debajo en el marcador-, además de haber sido el último en perder el invicto, en manos de Gimnasia en el Bosque. Y además, juegan en Liniers, donde ganó 5, empató 3 y no perdió en el Clausura, siendo la única localía invicta junto con el Monumental.
Y así esta la cosa. Fortineros y quemeros chocarán el juego sólido y eficiente con el práctico y gustoso. Los de Gareca buscarán repetir lo hecho en el 2005 de la mano de Miguel Angel Russo, mientras que los de Cappa quieren rememorar el primer y único campeonato en primera división, en el metro ‘73 de la mano del flaco Menotti, con históricos como Brindisi, Basile y Houseman en sus filas.
Volviendo en el tiempo, cabe destacar que en el pasado fin de semana, y luego del 3-0 al Arse en el Ducó, facciones de la barra de Huracán se enfrentaron dejando dos muertos y varios heridos.
Otra vez. No se aprende. ¿Ni ganando, goleando y gustando se les pasa estas ganas de manchar la pelota? ¿Siempre cada alegría de fin de semana tiene que venir acompañada de sangre y violencia?
¡Qué me importa el pasto!
El Pincha fue un León. Un León que no le dejó posibilidad alguna a su presa. Que movió el balón a su antojo desde el primer tiempo, que no dejó respirar a Defensor, el verdugo de Boca, imponiendo así una localía imbatible, y que tiene al mejor de todos: Juan Sebastián Verón. Como su viejo, pero unos 40 años depués, la Brujita fue el abanderado del equipo para darle al glorioso Estudiantes de la Plata un nuevo pasaje a las semis de la Libertadores. Galardón que no se consigue desde el año 70, cuando se venció en la final a otro uruguayo: Peñarol. El Chino Benítez celebra su tanto, a los 13′ del primer parcial.
En medio de un marco ensordecedor de miles de hinchas que anhelaban la gloria, los conducidos por Alejandro Sabella ya salieron a la cancha ganando, y en ningún momento le dieron lugar a otro batacazo por parte de los uruguayos. Poco pareció importar el campo de juego, que durante la semana dio que hablar por su deplorable condición, para que el León se quede con la llave con un 2-0 en el global -había ganado en Uruguay por idéntico resultado-.
Todo el equipo tuvo una noche destacada, desde Andujar, seguro como siempre, hasta Boselli, que buscó por todos lados, pasando por el Chapu Braña, que se comió el medio, y el Chavo Desábato, el alma del fondo pincha.
Estudiantes es el primer equipo argentino, a excepción de Boca, que alcanza las semifinales del certamen continental en varios años. River fue el último, en 2004, para ser eliminado por… Boca.
Ahora el conjunto de La Plata enfrenta a otro uruguayo, Nacional de Montevideo. Recordado con angustia por muchos platenses por haber vencido a aquel Estudiantes de Bilardo, Pachamé y Juan Ramón Verón en la final de la Libertadores ‘71, que hubiera significado la cuarta Copa al hilo para el glorioso equipo conducido por Osvaldo Zubeldía.
Entran figuras, salen los verdes
En una época de rescisión económica, crecimiento de los índices de desempleo y de inflación por todo el planeta sumado al quilombo de los créditos hipotecarios y la crisis crediticia de los bancos, volvió Florentino Pérez a la silla del poder de la Casa Blanca. Y en sus escasas semanas al mando, ya revolucionó el mercado con dos compras multimillonarias: Cristiano Ronaldo del Manchester, a 96.000.000 de euros (poco más de 131.000.000 de dólares) y Ricardo Kaká, comprado al Milan por 65.000.000 de euros (poco menos de 89.000.000 de la moneda norteamericana). En referencia al portugués, cobrará 13 millones de euros anuales, poco más de un millón de euros por mes, o 36.000 diarios. Sí, cobrará 36 mil dólares por día. Un vuelto.
Números tan fascinantes como indignantes. Uno a veces se plantea si lo que mueve el espectáculo y el deporte está en relación con otros sublimes valores tales como salvar la vida de una persona, inventar vacunas, formar a futuros ciudadanos, etc.
Nos quedó claro: en esta sociedad pos moderna, tan generosa como interesada, uno gana lo que genera.
Volviendo a la estadística, se puede decir que los tres pases más caros de la historia se llevaron a cabo por el mismo club, Real Madrid, y por el mismo presidente, Florentino Pérez; y que dos de los tres se dieron en la misma semana. De no creer.
Con esto queda claro que se vuelve al error de asumir que con los mejores jugadores se llega al mejor equipo; error cometido en la época de los Galácticos.
Ojo: probablemente ganen todo y tapen muchas bocas incluida la mía, pero de lo contrario, Florentino presentará un claro ejemplo de la absoluta verdad: el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.
Ahora es el turno de Manuel Pellegrini de lidiar con un vestuario plagado de soberbia y egocentrismo de quienes lo conforman.
¿Que? ¿Vos creías que Ronaldito es un pan de Dios?
Escuchalo…
No tengo nada que envidiarle a Messi. Soy Cristiano Ronaldo y puedo ganar más premios que nadie.
Es verdad que mucha gente me odia, pero hay muchos más que me quieren y me apoyan. Sólo me siento mal cuando juego mal. Afortunadamente, eso pasa poco.
La pelota no dobla ni entra
Volvimos a lo de antes. A la derrota. Con un sabor peor porque ahora se pone en juego, en un serio riesgo, nuestro pasaje al mundial. Eso que siempre se vio como algo imposible, incoherente, insólito, hoy se ve con otros ojos, con los del temor y la ansiedad que implica saber si vamos o no vamos al mundial.
A esta altura poco importa el jugar bien o mal, sino los resultados. Los 3 puntos valen oro y para el buen juego más tarde se podrá trabajar. Por eso fue fundamental ganarle en casa a Colombia, para la tranquilidad de saber que al menos estamos adentro y no ir obligados a la maldita altura, esta vez no excesiva, de Quito.
Fobia a la altura dicen algunos, pero hoy no fue solo la altura, fue desaprovechar las llegadas de nuestro lado en gran parte del primer tiempo, el azar, dejar a los amarillos avanzar en el campo y tomar posesión de la pelota cuando nosotros no sabíamos cómo pararnos.
La tuvo Messi primero, cuando luego de una gran habilitación de Tévez a Heinze por la banda izquierda, este le cedió el balón al hombre del Barcelona quedando mano a mano con el arquero, pero no se la esperó y la pelota besó el palo.
Luego fue Gago quien después de una serie de rebotes se encontró con el esférico en los pies en el punto del penal pero titubeó y explicó cómo cuenta con tan solo un gol en primera división y, otra vez, nos volvimos a quedar con las ganas de pasar al frente. De todas formas, fue un partido decente del hombre del Real Madrid.
Pero la más clara fue en los pies de Carlitos Tévez, el mejor del primer tiempo, quien luego de ser derrumbado dentro del área por el arquero nacionalizado ecuatoriano Elizaga -mereció ser roja, pero para Chandías la amarilla fue suficiente- falló la pena máxima cerca de la media hora del partido. Vale destacar que el portero local se adelantó hasta donde quiso en los 12 pasos.
La ventaja era merecida para los de Maradona y nos fuimos al vestuario con las manos vacías, y a la vuelta nos encontramos con un Ecuador más agresivo, con ganas de ir para adelante y, como los nuestros ya se estaban quedando sin patas, los vecinos ecuatorianos encontraron huecos para golpear en el momento justo. El lateral izquierdo Ayovi aprovechó un rebote para pegarle de lejos y colgarla de un ángulo y hundir las expectativas hacia un equipo que no recibió lo que merecía.
El ingreso de Verón personalmente me decepcionó porque había sido de lo mejor en el Monumental y hoy no pudo pegar un pase y no hizo lo que el equipo necesitaba que haga, sumado al desequilibrio del resto del mediocampo y los espacios que ofreció Heinze por su costado, Ecuador llegó al segundo.
El hombre de Vélez Nico Otamendi fue de lo mejor de Argentina y tan solo en el segundo gol rival patinó, pero por lo demás se lo vio muy firme y seguro en la marca. Andújar también redondeó una tarea más que aceptable al igual que Gago en el medio; también me quedo con el primer tiempo de Tévez, que metió e hizo jugar al resto.
La selección no jugó mal. El resultado es algo mentiroso. Ya que en la primera mitad llegamos más y nos acercamos más al gol que los locales, con chances netas de gol. Pero la pelotita, aparte de no doblar, no entró, y ahora, si bien estamos cuartos, en zona de mundial, se viene Brasil, luego Paraguay y Uruguay, ambos de visitante.
Con un fixture más que apretado y calculadora en mano, esperamos que esta pesadilla termine pronto.
Argentina 1 Colombia 0
La selección del más grande salía a la cancha en busca de revertir la imagen del 1-6 en la Paz con una delantera para la ilusión pero, en un Monumental con sed de buen futbol y goles, poco pudo concretar frente a un seleccionado cafetero que se paró con autoridad en su campo y, sacándole jugo a las debilidades del local, pudo haberse ido con algun puntito.
Argentina nunca se sintió cómoda en el campo en la primera mitad y se notó mucha imprecisión. Los puntos más flojos del equipo de Maradona fueron la banda derecha custodiada por un jugador que no juega por allí, Gago, y la defensa, especialmente el sector de Heinze, que sufrió horrores los avances colombianos. Los piojos de arriba no estuvieron finos y, ya en el complemento, encarado con más actitud, el gol llegó por intermedio del Cata Díaz, luego de un rebote en una pelota parada.
La victoria era más necesaria que el buen juego y se consiguió, pero hay mucho por corregir. Las tareas que más rescato son la de Abdújar, que cuando lo probaron, respondió y Verón, que distribuyó y formó una asociación por momentos exitosa con Leo Messi.
De lo nuestro lo mejor
Se cerró una nueva temporada europea que incluyó el logro de la triple corona del Barcelona, la confirmación del absoluto liderasgo del Inter en el Calcio y de Porto en la liga de Portugal, el tricampeonato del Manchester United en la Liga Inlesa y -lo que intentará resaltar el presente artículo- descollantes actuaciones de jugadores argentinos y de otras partes de Sudamérica. Muchísimos fueron los campeones formados en nuestras tierras en las ligas más importantes del mundo; siendo pilares fundamentales de los equipos, números 10 y capitanes que la rompieron en el viejo continente y que hablan muy bien del futbol de nuestro país.
Si empezamos hablando del multicampeón Barcelona, es automático que salga el nombre de Lionel Messi, como el 10 y el lider futbolístico del conjunto blaugrana, que supo ser un verdadero equipo que se conoce y que supo lidiar con obstáculos que podrían haberle impedido este histórico logro. Los números lo respaldan: goleador de la Champions League con 9 anotaciones, venciendo a goleadores de raza como lo son sus compañeros Eto’o y Henry, Ibrahimovic, Adebayor, Klose y Toni, entre otros.
En referencia a la tabla de goleadores de la Liga Española, se consagró como pichichi un nacido en Uruguay y criado futbolísticamente en Independiente de Avellaneda: Diego Forlán, totalizando 32 festejos. En dicha tabla además figuran tres argentinos en el top 10: el ya mencionado Leo Messi, Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero, con 23, 22 y 17 tantos respectivamente.
Nos cruzamos algunas fronteras para hablar del Calcio italiano, que decretó el tetracampeonato del Inter de los argentinos Cambiasso, Burdisso, Samuel, Zanetti y Cruz; Hernán Crespo ya fue transferido al Catania pero llega otro argento: Diego Milito. Es precisamente el ex Racing y, ahora, Genoa, quien se ubicó en el segundo puesto de la tabla de goleadores con 24 gritos, uno menos que el máximo anotador, Zlatan Ibrahimovic.
Por otra parte, el joven centro delantero Fernando Cavenaghi, de un paso sin brillo por el Spartak de Moscu, se había transferido al Burdeos francés y hoy lo festeja. Es que anotó una interesante cantidad de goles y colaboró para que su equipo consiga la Liga de Francia, terminando con la homogeneidad del Lyon.
Otra escuadra poblada de jugadores argentinos que se consagró en el viejo continente es el Porto de Lucho González -su capitán- Licha López -su goleador- Mariano González, Ernesto Farías, Tomás Costa, Nelson Benítez y Andrés Madrid. El equipo de Jesualdo Ferreira consiguió el doblete de la temporada, llevándose la Liga y la Copa de Portugal. Además, el ex Racing Lisandro López, finalizó el torneo al tope de la tabla de goleadores con 24.
No se dan respiro
Por una nueva fecha del apasionante Clausura 09, todos los que pelean llegaron a la victoria para sumar tensión de cara al final del campeonato. Lanus, que para algunos recibió una manito de Bassi, para otros no, venció al cuervo del Cholo por la mínima y se mantiene en lo más alto. Su inmediato perseguidor Vélez se la jugaba en una riesgosa visita a Jujuy que decretó la victoria de los de Gareca y el descenso de los de Arzubialde. Mientras que Huracán, un poco más abajo, sigue jugando un futbol ejemplar y, con golazos, le dio vuelta un gran partido al taladro en el Ducó y la próxima fecha visita a.. ¡San Lorenzo! en un partido donde mucho más que un campeonato estará en juego. Y Colón, finalmente, no pierde su ilusión de campeonar y, con un Bichi rompe récords, venció al Tomba en Mendoza.
Por el otro torneo del Clausura, el de la permanencia, Racing y Gimnasia chocaban en un duelo clave en el que se mataron a pelotazos y dieron un gran espectáculo que finalmente repartió los puntos luego de un empate en cero. En tanto que el otro de Avellaneda ganó por el Rolfi, su capitán y líder, con un triplete que lo lleva a la cima de la tabla de goleadores; y sigue describiendo un perfecto electrocardiograma en su rendimiento. Y en Victoria, el local le quitó el invicto a Sabella al frente del club Pincharrata y además, Angeleri sufrió una lesión grave que le corta su ilusión europea por el momento.
Por otra parte, la intrascendencia pasó por la Paternal, donde Argentinos recibía a River sin nada en juego, fue 0-0. Mientras que Boca, en un festival de trapos con mensajes a los protagonistas en referencia a la salida de Ischia y la eterna discusión sobre su sucesor, ganó con un doblete de Palermo y otro de Palacio al santo tucumano que busca alejarse de la zona roja.
Lo bueno esta por llegar, porque cada uno de los de arriba depende de sí mismo -restan varios duelos entre ellos- y el campeón, quienquiera que sea, lo tendrá bien merecido.
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Fotos: lanacion
El Barsa se sube a la cima
En otra jornada para la historia, fue el Barsa quien se quedó con el torneo de clubes más importante del mundo. En medio de un marco espectacular y con toda la presión ensima, Manchester United y Barcelona chocaban en una final esperada por todo el mundo. El juego vistoso y eficaz de los españoles se enfrentaba al juego práctico y ordenado de los ingleses. Pero este duelo además significaba la antinomia entre los dos íconos del futbol mundial: Cristiano Ronaldo y Messi.
Había empezado mejor el conjunto de Ferguson, con repetidos remates del portugués que fueron controlados por Valdés y por la defensa española. La historia pudo ser otra y, cuando menos se lo esperaba, Eto’o penetró el área rival para romper el cero en el marcador.
A partir de allí el Barsa se encontró con su mejor amigo: el balón, que tan a gusto es tratado por el conjunto liderado en el mediocampo por la dupla Xavi-Iniesta. De acá para allá y de allá para acá, los diablos rojos empezaron a ser otra de las víctimas del buen juego culé.
Promediando el complemento, y luego de un centro preciso de Xavi, Messi. Sí, Messi. Se elevó como pocas veces en el aire para cambiarla de palo y sentenciar la historia en el Olímpico de Roma. El chiquitín no la descoció como otras veces pero anotó el gol decisivo, distribuyó sobre los minutos finales y fue un pilar fundamental para este equipo logrando además ser el goleador del torneo con 9 anotaciones.
Los 90 minutos culminaron de la forma que más le gusta al Barsa y a la audiencia: un Tiki Tiki fenomenal que reflejó una temporada plagada de éxitos que por primera vez para un club español, significó la triple corona para los de Guardiola.
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Una siesta cara
Boca durmió de local frente al correcto Def. Sporting y, creyendo que la mística, la camiseta y la reciente historia en la Libertadores le iban a dar automaticamente el pase a los cuartos, recibió el balsazo de agua fría al quedar eliminado. El festejo charrua llegó por intermedio de De Souza promediando la primera etapa.
Con un equipo apático y frío, sin ideas, sin despliegue, sin lider aunque con Riquelme en cancha y con un técnico que solo puede aspirar a ser ayudante de campo, cayó derrotado 3-2 en el global, tras el empate en 2 en la ida dos semanas atrás.
El Xeneize había merecido algo más que un empate en su visita a Uruguay, pero no pegó en el momento justo y tan solo se trajo un empate y lo que vimos hoy fue un grupo de jugadores que no estaba claro si realmente querían ganar; fue pobre el rendimiento del equipo como un todo, sin individualidades que hagan la diferencia y sin la siempre influyente participación de su número 10.
Se espera la huida del pelado Ischia y un semestre sin nada que pelear, a excepción de la clasificación a la siguiente Copa y, claro, no salir último.
Alcanzar el record de Independiente tendrá que esperar.



















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